Friday, August 31, 2007

Del arte urbano


Deambulando por las calles citadinas, tarde ya en la noche, hay poca gente sobre las aceras, hay frío y quizás sería bueno una tasa de algo calientito, café? atol. Lo que sea más barato. La luz amarilla de los focos, algunos titilan luchando por alumbrar, otros ya se dieron por vencidos, y los pocos transeuntes corren bajo las luces para no darle oportunidades a la oscuridad. Solitarios en una esquina, en una caseta de conexiones telefónicas, vigilan solitarios los trazos alegres de una figurita distintiva, unas letras estilizadas y uno que otro intento de graff de algún autor desconocido para el público, oculto bajo un seudónimo o una inicial. Muchas personas ni siquiera lo consideran arte, y no creo que eso logre pasar ya. Sin embargo cada día se miran más firmas anónimas, stenciles graciosos y dibujos de muy buena calidad, que pasan inadvertidos para el "ojo artista" común, que los trata como si fueran vandalismo y no tuvieran una razón. Pero la tienen, detrás de cada una de estas firmas está una persona que pasa horas practicando su tipografía, escogiendo las curvas que la adornarán, tratando de variar los estándares, buscando algún símbolo distintivo o un dibujo para "estencilear", algo único, que adorne la ciudad. (Propiedad pública y sin valor histórico, por que privada si sería vandalismo) Y cómo dicen que esto no es arte, si se le pone el mismo sentimiento, si no es por rayar nada mas, es por dejar en algún lienzo público un pedacito de cada uno de nosotros plasmado en pintura en aerosol, esperando esas noches frías, donde haya pocos transeúntes en esas calles, quizá alguno de ellos se detenga a admirar por unos segundos, esos sentimientos, raros de entender, "prohibidos", vándalos, quizá esa persona sonría, quizá esa persona se inspire, quizá, solamente quizás.... esta asociación sin nombre que prefiere seguir en su mayoría en su consentido anonimato no pasó sus noches y madrugadas pintando en vano.


Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Tuesday, August 21, 2007

De la belleza de "normal"

Llegas como siempre a tu rutina en el comienzo de un nuevo día, no tenés muchos ánimos pero ahí estas, vivo como siempre, y ahí vas, con la cara de frente. No hay nada extaordinario, el huracán parece estar lejos, "al menos nosotros no vemos los estragos", egoísta pero cierto para los que forman parte del desastre y no lo viven junto a sus víctimas. Normal. Es simplemente un día normal. Llegás a la clase y sonreís apenado por que llegaste tarde. Normal? No debería de ser asi... jeje sonríes, hoy no tienes ganas de hacer nada, te sentás en la sillita incómoda que llaman espacio personal y justo cuando querés que empieze el señor a hablarte para ponerte a dibujar en tu cuaderno favorito, resulta que no hay clase. Libertad! Normal? Quizás es un golpe de suerte, a lo mejor el cielo te escuchó decir que tenías extrema P-E-R-E-Z-A y decidió darte tu regalo de cumpleaños atrasado. Normal?.... algo de suerte quizás. Tenés 2 horas para no hacer absolutamente nada, un descansito de tu día normal, platicás y te la pasás bien, comés algo pero no tenés realmente hambre, platicás y te ponés feliz, hay bromas, hay alegría, hay lágrimas pero se borran quizás con un helado de Burger King, qué alegre está ahora el día, no querés entrar a la siguiente clase, pero igual vas, no dejás de sonreir, querés salir ya, irte a tu casa, descansar, descansar de ese día normal. Normal?

Normal?

Qué es normal? Que no tengás ánimos y el simple hecho de intercambiar palabras con tus amigos te pueda dibujar una sonrisa en el alma, de esas que no se quedan sólamente en los momentos de ocio, por que aún en la noche, es casi media noche, recordás y sonreís. Eso es normal? Puede que sea normal, puede que ya no te des cuenta cuánta suerte tenés de que esas personas estén ahí para ti, por que lo que para tí es normal, quizá alguien más lo anhela, las bromas, las sonrisas y las muecas, que tardaste años en encontrar, que quizás en unos años olvides....


No olvidés tu normalidad.

Monday, August 20, 2007

De lo que veo en mi ventana... y espero

Pasan los días, aquí frente a mi ventana, siempre me siento aquí. Veo la ciudad, y miro como los aviones aterrizan lentamente pero sin parar, y me pregunto, a quienes llevarán, quienes vienen a este país, y cuando veo un avión levantarse imagino con los recuerdos que me quedan de la vista aérea de las calles, el sentimiento de decirle adiós a una madre que no es de carne y hueso, y sin embargo, nos acogió durante tanto tiempo en silencio. Me imagino los sentimientos, la tristeza y alegría, indiferencia y frialdad de los pasajeros, que no veo desde mi ventana pero imagino con detalle. La señora retirada que viaja por placer, la familia que va a visitar a aquella persona que los dejó hace tanto tiempo, los jóvenes con suerte para conocer todo el mundo, el niño que está a cargo de la aeromoza y ella busca la manera de entretener, y quizá haya alguien como yo que parta día a día, que extraña su patria antes de dejarla, pero se alegra de que al fin sus sueños se harán realidad. Veo en mi ventana y a veces se me pierde la mirada en el horizonte, cuando a veces ya ni siquiera veo los aviones volar, el puntito microscópico finalmente se difumina entre las nubes, y es tarde ya... otro avión está despegando ya, otro avión viene de regreso, las mismas únicas historias, de las personas que sueñan y hacen realidad.

Wednesday, August 15, 2007

blub blub

Estoy en la ventana viendo el panorama,
la vida yace a mis pies y a veces tengo miendo de tomarla.
Tengo en la mano un pañuelo rojo,
pero es blanco en realidad,
guarda todas mis lágrimas y mis sueños,
mi calor y mi frialdad.

Veo la noche de la ciudad que me aloja,
esta no es una noche calurosa,
hace frío,
y siento que es el frío de la soledad.

Pero no estoy sola, te tengo en mi recuerdo
te tengo en la esperanza,
y en mi realidad,
cuando miro en el espejo y veo en mis pupilas
la imágen distante de algo que nace desde mi alma

sonrío y siento el calor.

Sunday, August 12, 2007

Casi la 1 am (otra vez)

Otra noche solitaria, luego de estar con muchas personas, diferentes personas, que creo conocer y no dejan descifrarse.
Hablo con el que dice tener mucha experiencia, pero todavía no logro entender su verdadera escencia de verdad, me intrigan sus muros, más no me desvelan, sin embargo, me hacen pensar.
Hablo con la conocida de hace tanto tiempo atrás, mi "mejor amiga" que tiene que irse temprano, tiene que trabajar.
El que dice que está "enamorado"... de mi? ¿Cómo?
No me conoce tan bien. Quizá esté enamorado de la ilusión imposible de la esperanza del amor que nunca puede tener. Quizás así se sienten vivos.
Hablo con una de las "nuevas amistades" y me cuenta que es feliz.

Tantas palabras y qué manera de perder y ganar tiempo. Estuve 3 o 4 horas haciendo lo mismo. ¿Qué estoy haciendo?

La monotonía de esta rutina está empezando a hacerse notar. Mañana será lunes.... otra vez. Quiero que la vida me sorprenda. Otra vez.

Thursday, August 09, 2007

De los que aprecian la belleza desde otro lado

Cierro los ojos y me imagino colores a mi alrededor, abro los ojos y existe un mundo gris. Ando pintando por todos lados con mis pinceles imaginarios, sonrisas en las caras de las personas, un poco de color, buscando la belleza, de callar un grito de dolor, de borrar una lágrima de tu cara llena de tristeza, quizá hasta una sonrisa del corazón, darte un abrazo, hacerte sentir humano, ver en tus ojos, tan negros, tan obvios, sentir tu dolor y decirte que no estás sólo; cargar a un niño, le sonreiste, te encontraste con su alma, y eso lo hizo sentir querido, recoger la basura, estar pendiente sin palabras, preocuparse y callar, alegrarse y gritar, no, no es un momento, ni una cosa, es un lazo invisible que nos une a todos y entrelaza, dependemos unos de los otros, una sonrisa, medicina para el alma, un te quiero, una sonrisa y un te quiero.

Ayer vi tus ojos tristes. Trataban de disimular. Te hablé sin palabras y te dije, que sos humano. Sonreiste. Somos humanos. Y el tiempo tiene que pasar.

Thursday, August 02, 2007

De los que escuchan y no saben qué decir. (powered by A.T.)

Las calles están en silencio esta noche al igual que mi alma. Regresamos a casa. Las luces se reflejan en mi rostro y hacen brillar mis ojos distantes como si quisieran expresar algo que ni sé.

Realmente no se que me pasa. Escucho historias a menudo con el afán de encontrar palabras que quieran ayudar, sin embargo esta noche no se me ocurre nada. Trato de entender las palabras. Nada. Son tan contradictorias, tan ciertas y tan falsas, es todo tan fácil y difícil a la vez, que es imposible hayar las palabras adecuadas. Me cuentas tu historia y preguntas por qué el silencio, y yo respondo:
"Escucho."

Realmente escuchar, notar la intensidad de ciertas palabras, o cómo los ojos cambian al hablar de ciertos temas, tratar de entender, el por qué de tu tristeza, el por qué de tu rabia, y el por qué de un corazón tan blando, tan frágil, que construye mil paredes a su al rededor para no ser lastimado. "No eres yo para saber qué siento, estoy harto de que la gente crea saber quién soy." Es cierto. Pero te pregunto, ¿sabés tu quién sos?

Nadie está en tu carne ni conoce las heridas que desgarran tu alma en silencio, nadie sabe cómo es dormir en tu cama bajo las noches donde buscas un eterno silencio para poder estar en paz. Por que dentro de tu guerra el objetivo es la paz.

Un giro inesperado, un susto, me asusté, pero ya estoy en paz.

Paz.

Sigues en busca de paz.

En mi mente gira el pensamiento, analizo tus palabras pero no logro encontrar el por qué, no te conozco, sólo conozco lo que tu me dejas conocer. Y tengo por seguro que eso no es suficiente para entender. Así que sigo en silencio observando, viendo gestos y tomando nota de las entonaciones. Pero nada. Y la historia continúa y yo escucho atentamente, aunque parezca que no lo hago. Lo hago.

Falta poco para llegar a casa y una vez más se me acabaron las palabras "sabias" y las ideas. Supongo que no puedo hacer nada más. "Es tu lucha" Es tu guerra. Y puede hacer algo por tí realmente, más que escuchar, decir lo que piensa a riesgo de que lo rechazen rotundamente, mostrarse frágiles ante ti para que bajes la guardia y estará en tí el saber o querer hacerlo, darte la mano para ver si estás dispuesto a tomarla cuando estés a punto de caer, y quisiera decirlo pero no digo nada.

Silencio. Hay tanto silencio.

"Gracias, nos vemos mañana"

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

De quien espera en la vida (powered by 11 minutos, Paulo Cohelo)

Leo la tristeza de la gente en los ojos y me pregunto realmente si alguna vez han tenido sueños, y si los han tenido, si han tenido el coraje de alcanzarlos. Veo la profundidad de algunas miradas, que van caminando solitarias, y me encantaría saber si existen realmente las personas diferentes, o al final todos somos iguales de alguna forma, es la humanidad que nos une, tener sueños, no realizar todos, algunos, que se convierten en nuestros tesoros de por vida, y van de la mano con nuestra memoria, donde salen a florecer cuando necesitamos sentirnos vivos.
Quisiera saber si hay alguien esperándome igual que yo espero a esa persona.
Me siento en las noches a imaginar cómo sería, la historia perfecta, el semicuento de hadas que parece una leyenda urbana, más aún en estos tiempos en el que el romance se ha perdido, o quizás somos románticos al pensar que otros tiempos fueron diferentes a los nuestros. Qué más da.. es sólo una historia más, que se va a escribiendo capítulo a capítulo, y cada quién lleva a su propio ritmo, rumbo a su propio destino, la definición de su existencia.
Sonrío.
Pero no es por ningún recuerdo, quizás soy pesimista y pienso, que el romance no existe, cada día envejezco, buscando algo que me mantenga joven, y es ese sentimiento que depende de otra persona que no soy yo. Y me enojo. Por que yo debería de ser la dueña de mi propio destino, y no esperar nada de la vida, para que me mantenga sorprendiendo.
Suspiro.
Quizás la vida nunca cambiará, y aunque yo muera alguién seguirá contando la misma historia que yo cuento ahora, jóvenes ilusiones de un primer amor, la desdicha de darse cuenta de que los cuentos de hadas no son para nada algo cercano a una realidad cruel, que los hombres seguirán siendo hombres, y las mujeres, seguirán siendo mujeres ( y hombres también), y el mundo seguirá girando...
Cierro los ojos.
No puedo evitarlo.
Existe en mi mente la sombra de alguien a quien no conozco, que como en los libros, en diferentes historias, aparece como personaje principal, princesas que esperan a sus príncipes azules montados en caballos blancos o aún algo más cercano a la realidad, proestitutas que buscan el amor, aquella ilusión perdida, siempre es el mismo personaje, es nuestra propia salvación, la búsqueda de un escape a la monotonía, la esperanza de encontrar algo que creemos perdido en este mundo y no queremos soltar, existe en mi mente esta sombra, a la cual no logro definirle un rostro, una mirada, una sonrisa pero sé que me sonríe y yo le sonrío de vuelta, pidiéndole en silencio que deje las sombras y se acerque a mi, que me enseñe lo que sabe y me deje mostrarle lo que he aprendido, que me tome en sus brazos y me sostenga fuerte para no dejarme ir, alguien que ría y llore conmigo, y de vez en cuando susurre palabras en mi oído que tengan el mismo significado de:
"Siempre nos quedará París".

Wednesday, August 01, 2007

Tuesday, May 23, 2006

Saturday, May 06, 2006

AutObIOGrAfiA... de lo qe va de mi vida

El 20 de abril de 1985 Guatemala entera celebró por el nacimiento de una niña. Realmente decir que Guatemala entera celebró es hablar un poco exageradamente, en realidad, mi pequeña gran familia fue la que saltó de alegría con la noticia de que a las 10 de la mañana de ese sábado la nena había nacido. Tras un parto difícil mi madre, María Elena, sentía que ya no podía aguantar la vida ni un segundo más, al mismo tiempo que la alegría le recorría las venas. La nena había nacido viendo para arriba, y no para abajo como todos los partos normales, y aunque esto causó problemas a mi madre, denotó desde el principio mi gran curiosidad.

Mi padre, Mario, también estaba feliz, su chiquita había nacido. Mi hermano, también Mario, supongo que se alegró, aunque nunca me ha dicho que le agradece al cielo por mi nacimiento. Orgullosamente me tomaron entre brazos y decidieron ponerme el nombre Lucía Geraldina Guzmán Castañeda. El nombre Geraldina aún hasta la fecha no me gusta, pero supongo que no es un nombre común y me da un toque especial de peculiaridad. Aunque todos me dicen Lucía…

Yo sinceramente no me acuerdo mucho de mi niñez. El recuerdo más lejano que tengo es de cuando mi mamá me cambiaba un pañal, ella jura que lo he de haber soñado después. Recuerdo también como a los tres años entró mi madre a la sala de la casa modesta en donde vivíamos en Panorama, vecindario de la Ciudad San Cristóbal, sobre la tercera avenida. Yo y mi hermano mirábamos “Don Gato” cuando ella entró como escondiendo un bulto pequeño dentro del saco, cuando una cachorrita de raza salchicha sacó la carita, y con mirada tierna nos vio a mi y a mi hermano como identificando a sus nuevos dueños, compañeros de juego y hasta hijos que dejaría atrás en su larga vida. Así entró mi perra Pepita. Le siguieron Napo (su marido fiel) y Fido (su hijo).

Quizá algunas personas no le dieron tanta importancia en sus vidas a sus perros, otros yo se que sí, pero para mi, mis perros significaron muchísima compañía, ya que siempre toda la vida mis padres trabajaron hasta tarde para darnos un futuro mejor, y mi hermano es de un carácter muy diferente al mío. Yo desde pequeña he sido más bien extrovertida y alegre, curiosa y muchas veces nada tímida. Mi primer día de clases mi mamá se quedó en la parada de bus llorando a mares, mientras yo solté su mano y subí corriendo como si una nueva etapa de mi vida estuviera comenzando (de hecho así fue) y la saludaba feliz por la ventana hasta que ya no la pude ver. Siempre hacía pasar penas a mi mamá como cuando mi perra tuvo perritos por primera vez, yo estaba de cuatro años, para cinco, en un colegito llamado Erick Karlfeld, e invité a todas las 3 secciones a que fuera a mi casa a comer pastelitos y a ver a mis perritos. La maestra sospechando le avisó a mi mamá, quien sorprendida y apenada le dijo que disculpara pero tendría que decir en la clase que la invitación estaba cancelada.

Con mi padre me llevaba muy bien de chiquita. Mi madre siempre fue mucho más fría en cuanto al afecto físico, mi padre en cambio, siempre me abrazaba y consentía, por supuesto con medida, y supongo que de ahí es de donde yo aprendí a ser así. Tengo solo recuerdos vagos de él, supongo que cuando estaba conmigo nunca lo llegué a conocer tan bien, tal vez no tenía la edad para hacerlo…

Dice mi mamá que la primera vez que se fue de la casa yo lloraba inconsolablemente. De eso yo no tengo pero ni el mas mínimo recuerdo. Y tal vez sea mejor así, por que si dicen que en la niñez es cuando a uno las heridas y los traumas lo marcan más, fuera de un tropiezo o dos, diría que de niña la pasé bastante bien.

Mi vida yo no la divido por edades… ni por las etapas conocidas de niñez, adolescencia y todas esas cosas…. Mi vida yo la divido por hechos importantes que me han marcado muchísimo. El primero de ellos fue por supuesto el divorcio de mis padres.

Esa mañana como cualquier otra escuché a mis padres hablar en el cuarto al lado mío, pero algo estaba extraño. Juro que no se que era, solo lo presentí. Nos alistamos para ir al colegio y cuando regresamos a medio día comimos normalmente y hasta tomamos la siesta clásica de una a tres de la tarde todos juntos en la cama de mis papás. Yo dormí tranquila, cualquier sospecha de que algo andaba mal se había esfumado a lo largo de mis juegos y risas del día. Sin embargo, a la hora que mi padre salía de la casa para regresar al trabajo, algo cambió…

Primero llamaron a mi hermano y lo encerraron en el cuarto. Yo me sentí muy mal en verdad no tenía idea de lo que estaba pasando. La espera fue interminable, no podía ver ni escuchar nada, y solo vi cuando salieron del cuarto de mi hermano, a mi hermano sentado a la orilla de la cama, con la cabeza baja sin atreverse a ver a nadie.

Fue entonces mi turno y me llevaron a mi cuarto para darme la noticia. Las únicas palabras que recuerdo fueron.. “Me voy a ir de la casa….” Lo demás supongo que mi mente lo bloqueó porque es una de las tantas más malas experiencias que he tenido la tristeza de vivir. El recuerdo que tengo de ese momento es el de haber llorado como nunca antes, fue la primera vez que experimenté el dolor de una pérdida tan grande como lo era mi padre, no entendía por qué. Mis padres ambos me dijeron que no era mi culpa, y qué bueno que lo hicieron, porque si no mi mente quien sabe qué juegos me habría jugado. La otra gran frase que cambió mi vida en ese momento fue cuando mi madre me dijo: “Tenemos que ser fuertes y nunca dejarnos vencer. Con la ayuda de Dios y nosotros mismos todo es posible”.

En base a esa frase he continuado viviendo mi vida.

La vida a partir de ese momento cambió drásticamente. Las visitas de mi padre los sábados y en días festivos, incluyendo cumpleaños y Navidad, continúan hasta la fecha. La distancia entre nosotros y mi padre fue aumentando año con año (si no fue mas bien hora por hora…) hasta lo que nos hemos convertido hoy. Dos personas que se quieren pero que no se conocen en realidad. Eso me pone un poco triste ya que siempre me identifiqué un poco más con el, pero supongo que el habiendo partido al comienzo de una etapa llena de tantos cambios como lo es la adolescencia me ha hecho gran parte como soy. El hecho de no tener una figura masculina, paterna que estuviera siempre ahí me hizo muy práctica, en el sentido que por no molestar a mi madre con preocupaciones de más buscaba poner soluciones por mi sola. Muchas veces me funcionó, me hizo de cierta manera independiente y autosuficiente, características que han hecho molestar a mi madre más de una vez. Pero yo le veo muchas ventajas a ser así, se obliga uno mismo a confiar en uno mismo por que simple y sencillamente no le queda de otra y ya. Y lo más lindo es ver todo lo que uno puede lograr.

Por más que la vida me hubiera dado ese golpe todavía me faltaban (y aún faltan) miles de cosas por aprender. En los tiempos en que empezé a salir a fiestas y a hacer mi mundo en general tuve muchos problemas con mi mamá, ella es muy sobreprotectora y aprensiva, y pues nunca fue de la idea de darme tanta libertad. Ahora agradezco eso. Toda mi vida colegial la hice en el Colegio Alemán de Guatemala, desde kindergarten hasta V bachillerato. Mi colegio tiene fama quizá por tener tanta influencia europea de tener una mente muy liberal, y la verdad es cierto. Teníamos toda variedad de profesores y ejemplos, algunos muy buenos, que nos enseñaban mucho de valores reales (contando experiencias y no solo leyéndolos de un libro) y otros que nos enseñaban a ver muchos otros lados de la vida también presentes en este mundo.

En el colegio lo que más aprendí es a ser amiga de verdad. Tuve 5 mejores amigas que luego más adelante como a la edad de 13 cada quién tomó su camino muy diferente el de todas, tanto que nos hacía preguntar por qué habíamos sido amigas al principio. Los momentos que vivimos en 6 años de amistad estoy segura que ninguna los olvidó, y aunque solo mantengo contacto constante con una de ellas que es casi como mi hermana, no habría cambiado mis primeros años y a mis primeras amigas, tan buenas amigas como lo fueron. Lamentablemente nada en este mundo se mantiene como es, y todos estamos sometidos a cambios. Mi cambio más grande en la época del colegio fue el haber perdido a mis amigas, ya que como dije antes todas agarraron su camino y la única con la que tengo contacto se cambió de colegio. Tuve que aprender a empezar de cero, en una nueva clase, en donde conocía a todos y a la vez no conocía a nadie. Aún así estas personas se convirtieron casi en mis hermanos, y en el último año de colegio éramos casi inseparables. Aprendí en el colegio a no juzgar por la apariencia, en serio a juzgar a las personas por su interior, por lo que puedo aprender de ellas y por cómo las puedo ayudar. Conocí lo que significa el dicho “vive y deja vivir” y también de la palabra tolerancia; tenía que hacerlo al ver tanta diversidad de personajes que desfilaron por mi colegio como lo fueron maestros abiertamente homosexuales, víctimas directas e indirectas de la segunda guerra mundial, europeos racistas, europeos de gran gran corazón y una mentalidad totalmente diferente a lo conocido, liberales y libertinos, inocencias extranjeras y costumbres desconocidas. Todo eso conocí. Desde personas capaces a rehusarse a tomar un trabajo por la poca tolerancia que tenían hacia otras razas hasta personas tan nobles como para adoptar hijos necesitados teniendo los suyos propios, totalmente diferentes en raza y costumbres. Personas que compartía su vida en las horas de clase, y nos enseñaban con experiencias más que con libros.

Esa clase de personas colaboraron mucho en mi forma de pensar, que algunos piensan “radical” o “liberal”, pero yo llamo simplemente tolerante, vive y deja vivir, así es la vida, y mi favorito: “si la vida te da limones, hacé limonada!” El mundo en que vivimos no es perfecto, y dudo que algún día lo llegue a ser. Así que decidí que en lugar de pelear por que el mundo no es como quiero es mejor aprender a convivir con él.

De personas importantes en esta etapa cabe mencionar una que nunca conocí. Fue un amigo mío de Internet, a quien conocí por medio del Chat. Nunca lo conocí en persona, pero me llegué a enamorar de él como persona, tanto que hablábamos por teléfono todos los días aunque sabíamos que más allá de la amistad jamás podría llegar, conocí a un amigo problemático que me enseñó mucho de la vida, muchísimas cosas, y que siempre querré por las lecciones que me dio. ¿Cómo una persona sin conocer físicamente a otra puede influir tanto en otra? No lo se. Y no lo creía hasta que me pasó. Como dice el dicho… no pasa… ¡hasta que te pasa!

Ya con la mentalidad más formada y de 18 años, me gradué el Colegio Alemán de Guatemala de bachiller en Ciencias y Letras y del bachillerato alemán, primera generación en sacar los dos títulos simultáneamente. Luego de haberme graduado me fui de intercambio a Alemania 2 meses, los cuales me enseñaron a vivir en una libertad que en los países de Latinoamérica no se puede experimentar, hice muchas amistades y conocí una cultura totalmente diferente a la nuestra latina, y aunque disfruté muchísimo ese tiempo en ese país ajeno, aprendí también a valorar cada característica de nuestra cultura, y sobre todo la calidez que nos caracteriza a nosotros los latinos. No apreciamos tantas veces lo que somos y lo que tenemos, sin saber que hay un continente que se fascina con nosotros, como si fuéramos algún tipo de especie en extinción… Que ahora me siento orgullosa de ser Guatemalteca.

Desde pequeña le tomé gusto a la lectura y mientras crecía me iba interesando más por el arte y todas sus formas. En el colegio era parte del coro, y del grupo de baile. Alguna vez participé en obras de teatro, estuve en Cats en el teatro de cámara, fui al Salvador a cantar con el coro, y muchas otras actividades más. Gané un concurso del colegio de diseñar el logo de la mascota del colegio, estuve en varios concursos de poesía y literatura y decidí que me encanta escribir. Es la manera más sana que conozco de explicar y reflejar todo lo que siento, y escribo un diario desde los 11 años. Es un buen recuento de mi vida.

Con tanta inclinación artística decidí que quería crear mi propio arte de una manera realizable y con la que en realidad pudiera ganarme la vida. Me hubiera gustado estudiar literatura y llegar con mis palabras a mucha gente, en vez de eso decidí estudiar arquitectura ya que siempre me gustó muchísimo esta forma de arte. Llevo ya 3 años de carrera en la universidad Rafael Landívar, ingresé el año 2004. La vida nunca descansa, y en la universidad he conocido personas tan diversas que me sorprendo muchísimo la diversidad de caracteres que existen en el planeta, y aún más pequeño en Guatemala. Personas con una calidad increíble, y otras que me sorprendo que puedan vivir con ellas mismas. Aunque la verdad la mayoría de gente que me rodea es de lo más especial para mi. Me he equivocado con algunos pero eso no ha impedido que me abra a otros más, ahora se que las personas con las que estudio crecen y aprenden conmigo.

Tengo 21 años y mi vida no ha sido perfecta. Está más bien lejos de serlo. Sin embargo gracias a todas las personas que he conocido y a la visión de la vida que Dios me ha dado, 4 páginas no alcanzan para resumir 21 años de vida, sin embargo puedo sustraer lo más importante:las personas que he conocido y la lección que me han dejado.

He tenido miles de lágrimas y por cada una un millón de sonrisas… tengo 21 años y lo único que se aún es que no se nada y que me faltan mil cosas por aprender. Apenas mi vida está empezando y yo la quiero aprovechar, ojalá algún día pueda llenar páginas de historias memorables de miles de personas que llegue a conocer, pero por el momento solo puedo decir que tengo 21 años, y por más fea la experiencia no me arrepiento de nada, ya que toda experiencia buena o mala ha dejado una huella grande en mi y me han hecho ser como soy. Cada experiencia, cada vivencia no la habría cambiado por nada, así como tampoco a las personas con las que la vida me obligó en ese momento a convivir, no sería lo mismo si ellos tampoco hubieran estado ahí. La vida es como un reto, si fuera fácil… ¿qué emoción habría al vivirla? Amo la vida, y quiero vivirla al máximo por los años que Dios me de.